El Frío Invierno Japonés
por Julio Seguel
Diciembre 1993, Enero 1994
Al llegar a Japón, a uno le impresiona la gran
cantidad de casas, casi todas de madera, en tan poco espacio, edificadas una
casi pegada a la contigua, en calles sin veredas, y como adorno, con una
canaleta fétida para recoger el alcantarillado. Hasta las poblaciones de la periferia de Santiago tienen una
mejor disposición que los atiborrados barrios residenciales de Japón.
Las casas hechas de madera, al estilo japonés, son
sin duda mucho más frías que las casas típicas de la zona central chilena. La frialdad se debe en parte a que si bien
la estructura de la casa es de madera gruesa resistente, el muro exterior está
hecho con tablitas muy finas y separadas unas de otras, sobre las cuales se
coloca un papel impermeable y una malla de alambre. Sobre esta malla de alambre se coloca una ligera capa de mortero
de concreto el que luego se pinta. Como
apariencia, una casa de concreto armado, con estuco fino por fuera. En realidad, una casa con estructura de
madera y papel estucado. A veces, con
muy poca aislación de lana de vidrio en el interior del muro.
La misma casa en Chile, ni siquiera obtendría
permiso municipal de construcción. Acá
son la norma.
Bien, viviendo en este tipo de casas, uno envidia al
feliz mortal que vive en una MANSIÓN, aunque sea de 50 m2. Por lo menos, en los edificios, el calor no
se escapa tan fácil a través del muro de concreto.
¿Qué hace tradicionalmente la familia japonesa para
no pasar mucho frío en tal tipo de casa?
Pues no mucho más que colocarse una gran cantidad de ropa, incluso
acolchada para sentirse con menos frío y a meterse al kotatsu. La casa tiene en su interior una temperatura
de 8 a 10 oC, pero dentro del kotatsu, la temperatura sube de 30 oC,
lo cual evita los sabañones en los pies, aunque las manos se pongan azules.
A donde fueres, haz lo que vieres. Por lo tanto, cómprese un kotatsu. Pero, si
no quiere Ud. subir de peso muy rápido, por pasar sentado todo el día y además
comiendo, porque para eso está la comida encima del kotatsu, puede comenzar a
pensar en comprarse una estufa, la cual en realidad, no calentará más que sus
cercanías ya que el problema con las casas, es que los muros son muy finos y no
están bien aislados.
En caso de las estufas, hay de muchos tipos, por
supuesto, incluso las hay a leña, pero, con el precio de la leña, la
incomodidad, el peligro de incendio, es mejor usar de un tipo más moderno.
Las estufas a parafina, simples, como las criollas,
también se usan, pero, generan mucho olor a parafina. Las que se llaman fan heater (calentador con ventilador) son a
gas de parafina, producen menos olor y también tienen el problema de que
consumen el oxígeno de la pieza y si Ud. se olvida de apagarlas al acostarse, a
menos que esté usando de esas que detectan solas la falta de oxígeno, al día
siguiente ya no necesitará más estufa, de ningún tipo, porque le colocarán un
traje de madera, un poco anchito, sobremedida, ...
Le recomiendo entonces unas de esas que se llaman
clean heater, clear heater, ff y nombres por el estilo. Estas estufas, siendo de parafina o gas,
toman aire del exterior y botan al exterior el aire quemado, por lo tanto,
puede Ud. quedarse dormido sin ningún temor a no despertar. Si dispone de un poco más de dinero, le carga
ensuciarse las manos cada vez que le pone parafina a la estufa y no le importa
gastar más en hacerla funcionar, cómprese un acondicionador de aire, los que
venden ahora, son del tipo "bomba de calor", es decir, no tienen
resistencias eléctricas para producir el calor, sino que sacan calor del frío
exterior y lo bombean hacia dentro de la casa.
¡Quée maraviiilla! diría mi alaraca tía, pero es tan solo la física
aplicada al aparato ese.
De esta manera, el costo de funcionamiento es menor
que el de una estufa eléctrica corriente, que si bien vale poco, gasta unos 30
yenes por hora y a penas si calienta la punta de la nariz, cuando uno saca la
cara fuera de la frazada con la que se envolvió. El acondicionador de aire también gasta alrededor de 30 yenes por
hora, pero tiene una capacidad en calorías de unas tres veces la de la pequeña
estufa eléctrica, calentando un poco más que la punta de la nariz. La estufa a parafina que yo tengo en casa,
de esas que no lo ponen tieso a uno, no alcanza a gastar 10 yenes por
hora. La he usado ya 15 años, y aunque
cuestan caritas al comprarlas, se pagan solas pues duran, duran y duran
ahorrando todo el tiempo que se usan, permitiendo que uno disfrute una vida más
normal pudiendo darse el lujo de salir del kotatsu no sólo cuando va al baño.
Al calentar la casa, notará lo seco que es el aire
en invierno en la zona de Japón hacia el Océano Pacífico. Tengo una muy buena receta, para que se
evite comprar el humidificador de ultra sonido (casi todos son de ultra
sonido). La he usada en mi casa durante
todos estos años y da excelentes resultados.
Como Ud. sabe, en Japón la gente se baña de noche. Así lo hace mi mujer y mis hijos, aunque yo
sigo con la costumbre de ducharme en las mañanas. Pues bien, el agua de la tina de baño está caliente y limpia y
aunque estuviera sucia, no importa. No
bote ese agua. Déjela toda la noche en
la tina, con las puertas del baño abiertas.
Servirá para humedecer la atmósfera de la casa en la noche y además, el
calor que está en el agua, calentará la casa un poco. Durante el día, ventile el baño para que no salgan muchos hongos.
Por si acaso.
Aunque se compre una estufa de parafina o gas de esas que sacan el aire
de afuera, lo queman y lo botan de nuevo afuera, apáguela en la noche. Uno nunca puede estar 100% seguro de nada y
supongo que no le gustarán los trajes de madera.
Adiós y FELIZ
AÑO........................................................................... Julio
Seguel