Trabajando en
una Compañía Japonesa
Luego de terminar mi trabajo de postgrado en la Universidad de
Tokio, me bajaron las ganas de investigar ya no los temas teóricos analizados
en la Universidad sino que a una Compañía Japonesa y por dentro.
Es una oportunidad que no se da siempre y si a uno le va mal,
pues, siempre queda la oportunidad de levar anclas y partir a Santiago.
Pues, el que un extranjero entrara a trabajar a una compañía
Japonesa no era algo habitual, por allá, en el año 1984 en el cual yo entré. De
hecho, la NTT, la Compañía telefónica estatal japonesa, no aceptaba a
extranjeros. Pero, es normalmente la Universidad la cual le busca a uno
trabajo, por lo cual, fue mi profesor guía en ella, quien me aconsejó que
intentara con los fabricantes. La universidad es en realidad, quien se encarga
normalmente de conseguir trabajo a sus egresados.
Pues bien, luego de una ligera investigación del mercado
laboral, me encontré con la situación no prevista de que para determinar el
sueldo del nuevo ingresado, no importan mucho los títulos ni las experiencia ni
las conexiones que se puedan tener, tan solo importa la edad y el hecho de
haber egresado de la universidad (del nivel de la facultad no de los estudios
de postgrado), afortunadamente en Fujitsu Ltd. me ofrecieron además arrendarme
una casa, pequeña, pero confortable, en la cual todavía estoy viviendo con mi
familia.
El primer día de trabajo, el 21 de Junio de 1984, coincidió con
la visita de Iván Van De Wyngard, actual (este artículo fue escrito
alrededor de 1992) gerente de Entel Chile, que en ese momento era gerente
general de la Compañía de Teléfonos de Chile y el Almirante López, Presidente
del Holding de CTC y ENTEL. Me tocó estar con ellos durante las visitas
técnicas que hicieron a las fábricas e instalaciones de Fujitsu
Mi trabajo en Fujitsu es básicamente el escribir las propuestas
técnicas sobre los equipos de conmutación telefónica, que este fabricante
ofrece a las diferentes compañías telefónicas latinoamericanas.
En este momento, en el mundo, hay menos de una decena de
Compañías fabricando equipos de conmutación telefónica y ofreciéndolos en el
extranjero. Los costos de desarrollo y de actualización de los equipos, como
también los de adaptación de ellos a las necesidades específicas de los diferente
lugares en los cuales funcionará, son extremadamente altos, para que los otros
fabricantes, puedan competir a escala mundial.
De Japón, NEC y Fujitsu, son las compañías que continúan dando
la pelea en el mercado mundial. Esto implicaría que hay bastante trabajo.
Por otra parte, no hay muchas compañías telefónicas en
Latinoamérica que continúen haciendo licitaciones cada vez que compran equipos
nuevos, a excepción de las compañías colombianas, las cuales por ley están
obligadas a hacerlo. La mayoría de las compañías compran directamente a sus
proveedores habituales. Por lo tanto, en realidad, nos presentamos a un número
muy fluctuante de licitaciones al año.
Fujitsu es una compañía gigantesca, en cuanto al número de
empleados, tipos de equipos fabricados, proyectos en los cuales ofrece equipos,
relaciones comerciales y ventas.
Está manejada por un grupo de ejecutivos, casi íntegramente
empleados de la compañía. Me explico mejor, son personas que entraron a
trabajar desde los niveles inferiores y escalaron todas las posiciones en la
compañía, hasta llegar a ser sus ejecutivos principales. El directorio de la
compañía está también integrado por estos empleados de la compañía, sin que
existan directores nombrados por los accionistas.
Bajo estas condiciones, la compañía no tiene presiones de los
accionistas por obtener grandes utilidades para el lucro de las acciones. Por
lo tanto la compañía se puede concentrar en otros aspectos tales como el
expandir sus negocios, aunque no representen una utilidad cierta. Por lo tanto,
el crecer, ha sido el fin hasta ahora. El crecer, le da a la compañía
estabilidad y hace que se reduzcan los altos costos fijos .
Las compañías japonesas tienen elevados costos fijos y baja
eficiencia por trabajador, al compararlas con las equivalente norteamericanas
por varios aspectos que a uno se les hacen evidentes luego de entrar a la
compañía.
A continuación analizaré brevemente algunos de estos aspectos.
En Japón existe lo que se denomina AMAKUDARI, lo cual
literalmente significa bajar del cielo. Esta bajada del cielo, no es al
infierno, en realidad es directamente al paraíso. En palabras corrientes,
significa que algún alto empleado de la NTT o del ministerio de comunicaciones
u otros organismos reguladores o usuarios grandes de equipos, viene a trabajar
a alguna compañía fabricante con la cual tuvo alguna relación. Pues bien, esta
persona llega, perfectamente desorientada, pues el ambiente en el cual trabaja
es muy diferente al que tuvo originalmente, no tiene amigos, contactos en su nueva
posición, no es experto normalmente en la materia en la cual tiene que
trabajar. Es por lo tanto, algo así como un adorno en la oficina. Tan solo
tendría que desarrollar alguna labor, en caso que se necesiten contactos en el
ministerio o la NTT, etc. para una cosa u otra. De estos señores hay muchos,
con muy buenos sueldos, muy buenos puestos de nombre, pero sin ningún poder ni
función especifica.
Otro aspecto que contribuye a la baja eficiencia por trabajador,
es la costumbre de nombrar "ejecutivos de la compañía", prácticamente
a toda persona en edad de serlo. Casi todo trabajador de más de 40 años, ya es
ejecutivo de la compañía, tiene un escritorio de dimensiones mayores, está
sentado en la fila reservada para ejecutivos, cerca de la ventana. No se si es
por costumbre o por el aumento de trabajo de papeleo, que estos ejecutivos,
dejan inmediatamente de efectuar trabajo diario, pasando tan solo a mandar. Es
entonces como un ejército en el cual hay muchos oficiales y poca tropa.
Los empleados nuevos, no tienen una guía muy clara sobre lo que
hay que hacer. Las compañías japonesas son famosas por el entrenamiento que le
dan a sus empleados pero yo no lo veo.
Hay problemas de documentación, por lo cual, otra persona no
puede continuar fácilmente el trabajo de alguien que lo haya hecho antes y es
necesario recrear de nuevo, prácticamente todo.
Los empleados no son normalmente asignados a sus trabajos
dependiendo de sus aptitudes, tan solo, dependiendo de las necesidades de
personal de la compañía. Por lo tanto, no es extraño ver una persona que
estudió chino trabajando en la sección latinoamericana y aquel que estudió
castellano trabaja en la sección encargada de Hong Kong o Taiwán.
Podría continuar enumerando causas, pero lo dejaré hasta aquí,
por ahora.
Ahora describiré la manera en la cual está organizado el trabajo
diario.
La organización de la compañía es típica de una compañía
japonesa. Fujitsu está dividido en grupos, dependiendo del tipo de trabajo
efectuado, hay por lo tanto los grupos de transmisión, conmutación,
dispositivos electrónicos, dispositivos semiconductores, equipos informáticos,
y otros.
Cada grupo está dividido en divisiones, las cuales son
autónomas. Esto significa que cada división tiene su presupuesto propio. Es la
entidad responsable por el ingreso originado por el producto que produce. Yo
pertenezco a la división de centrales públicas, una está encargada de fabricar
las centrales telefónicas públicas para el mercado interno y otra las
destinadas a la exportación.
La central FETEX‑150, nombre de fantasía del equipo que
tratamos de colocar en Latinoamérica, era antes una división pero debido a la
bajada de la rentabilidad, se ha unido con la división para el mercado interno,
mejorando sus condiciones económicas por el uso en común de los recursos y por
desaparecer de las cuentas, ciertos déficits al ser promediados con resultados
mejores del equipo para uso en Japón.
Dentro de la división, hay departamentos, el de ingeniería de
sistemas, al que pertenezco, con secciones dependiendo de la zona del mundo que
cubren. El departamento de diseño de equipos, el departamento de diseño de
programas, departamento de diseño estructural. Cada uno de estos departamentos
tiene varios cientos de empleados y el de programación tiene varios miles. Todo
este número de personas trabaja sólo en la central para exportación. Otro
número similar trabaja para las centrales de uso doméstico. Y todo este número
de personas se hace poco para mantener el sistema al día, incorporándole todos
los nuevos servicios que van apareciendo y que es necesario agregar.
Por supuesto, que con tan gran cantidad de personas trabajando
juntas, cada una es un superespecialista en un sólo aspecto del sistema y para
hacer cualquier trabajo, por pequeño que parezca, es necesario reunir a una
cantidad respetable de personas, para planear en conjunto, lo que hay que
hacer.
Parte de esta necesidad de reunir a una gran cantidad de
personas proviene del hecho de que la documentación, como lo había expresado
anteriormente, no es lo completa que debería ser ni tampoco es fácilmente
entendible.
Pero, fundamentalmente, creo que esto de hacer grupos, es una
característica esencial del japonés, de la sociedad japonesa. Desde muy chicos,
son enseñados a trabajar en grupos. Se les inculca el espíritu de competencia,
se los reúne en grupos, se los hace competir grupo contra grupo. Dentro del
grupo, todos son amigos, todos se ayudan pero es todo el grupo, el que compite
contra otros grupos. Esta característica se comienza a inculcar en el
kindergarten, o el jardín infantil. Se hacen grandes festivales deportivos, se
reparten todos los niños en colores y se los hace competir entre los colores:
blancos, azules, rojos, amarillos, rosados, verdes.
Y así son hasta grandes. Acá, en la compañía, se forman también
estos grupos y se trata de que sea el grupo el que salga adelante. Dentro del
grupo se puede pedir ayuda e incluso, sin pedirla, a uno se la ofrecen. Fuera
del grupo, no prestan ni siquiera un terminal de computador que esté
desocupado.
La gente es amistosa, cordial y tratan de ayudar. Pero, no
aceptan críticas. Si uno critica el trabajo de alguien se gana un enemigo. Es
normal ver que los más expertos en el tratamiento de la psicología del otro,
ofrecen soluciones a problemas diciendo frases como: me parece que lo que
quiere decir tal persona es que es necesario hacer es tal cosa, sería
preferible que esperemos que él lo haga para ver los resultados. De esta forma,
se le ha sugerido al tipo que haga otra cosa de la forma en la cual se le ha
dicho en voz alta. Todos quedan contentos y en la nueva reunión, ya el aludido
ha entendido lo que debe hacer y lo trae hecho.
La cantidad de trabajo y el personal encargado para hacerlo no
siempre guardan una relación directa. Normalmente hay mucho más trabajo que el
que es posible que una persona haga. Y algunos lo hacen. Otros, se toman un
gran tiempo para hacerlo, trabajando mucho sobretiempo, y apareciendo por la
oficina los sábados y domingos.
Cuando a alguien se le acaba el trabajo, se pone a pedir trabajo
o se pone a hacer algo que siempre había pensado hacer pero por falta de
tiempo, no podía hacer. Es difícil ver al que saca la vuelta, pero de haberlos
los hay. Hay también algunos que gozan burlándose de los demás, por sus
defectos o debilidades.
Toda la camaradería y compañerismo, termina cuando termina el
trabajo. Encuentro que hay pocas amistades que son tal incluso fuera del
trabajo. Cuando salen juntas fuera de las horas de oficina, es para ganar
favores personales con su jefe o es para que el jefe aumente su influencia
sobre sus subalternos, pues, en verdad, una compañía japonesa, es una gran
familia, en la cual todos están unidos por el miedo al que dirá la sociedad si
alguien se descarrila, renunciando al trabajo y yéndose por otro rumbo.
INVESTIGACION Y DESARROLLO EN LAS COMPAÑÍAS
JAPONESAS
La investigación y el desarrollo son los pilares en los cuales
se basan los avances tecnológicos, que nos permiten disfrutar de computadores
personales de gran capacidad que caben en el portadocumentos, grabadoras de
video estereofónicas, receptores de satélites en cada hogar, itinerarios de los
trenes precisos al segundo, teléfonos que caben en el bolsillo de la camisa y
pueden ser usados en muchos países, etc. Y todo esto, a un precio prácticamente
al alcance de todo quien realmente lo desee.
Las compañías japonesas han entendido que tal investigación y
desarrollo ha de ser práctico y es así como lo orientan. A esto se debe que el
avance de la ciencia, el estudio último de los fenómenos no es un fuerte
japonés. El estudio de la ciencia básica se hace en los Estados Unidos y en
otras partes. El fabricante japonés aprovecha estos estudios científicos
básicos, los continua en el sentido que pueda producir un producto viable,
factible de comercializar y lo vende, a media desarrollar, para que con el
ingreso obtenido, se continúe el proceso de "desarrollo continuo",
como se le ha llamado a la venta de estos productos en proceso de ser un
articulo completo.
La investigación y el desarrollo, son por lo tanto,
fundamentalmente aplicados al diseño de nuevos productos, que puedan tener un
gran mercado.
La compañía en la cual trabajo, invierte gran parte de sus
ingresos por ventas, en investigación y desarrollo. Prácticamente más del 10%
de las ventas van a investigación y desarrollo, lo cual significa más de dos
mil millones de dólares anuales, pero, prácticamente, es casi todo dedicado al
desarrollo, más que a la investigación pura.
En épocas de recesión, en las cuales bajan las ventas, las
cantidades absolutas dedicadas a la investigación y desarrollo aumentan en vez
de disminuir, esto hace a la compañía más competitiva y le permite, elevar aun
más su eficiencia.
Lo anterior no quita méritos a la investigación. Muchos nuevos
productos han podido ser desarrollados por este método y de vez en cuando,
entre toda esta investigación aplicada, surge una que otra idea, realmente
genial, que forma la base de una nueva rama de la ciencia.