MI PASIÓN

por Julio Seguel

Mayo de 1992

            Dicen que los latinos somos muy apasionados.  Siendo yo Latinoamerica­no, debería también serlo.  Pues bien, es un secreto, pero también tengo mi pasioncita y como debería ser, por lo menos de nombre, es femenina aunque otros insistan en que es masculina.  Mi pasión son las computadoras, palabra completa, entiéndase bien.

            Me gustan de todos portes, tipos, funciones, portátiles o estaciona­rias, con muchos colores o totalmente pálidas, compatibles con las IBM o incluso, ciertas japonesas que no son compatibles ni con ellas mismas.

            Mi pasión individual con cada una de ellas, es corta.  Luego de entenderle sus secretos, de usarlas unos pocos meses, cual ingrato de primera línea, las abandono en un armario, hasta que llegue el comprador de ellas, quien se lleva una buena máquina por un precio razonable.

            Mi pasión comenzó cuando llegué a Japón, en 1978, año en el cual descubrí las primeras computa­doras personales.  Las había de todo tipo, pequeñitas, perfectamente inútiles, pero permitían que en su pantalla, luego de programarlas durante un par de horas, apareciera el nombre de uno mismo o hacer algo similar también perfectamente inútil.  Había también monstruosas máquinas grandes, que ocupaban toda una pieza (estilo japonesa de 3 tatamis) para hacer prácticamen­te lo mismo.  Las poderosas pequeñas, comenza­ron a salir a la venta aproximadamen­te en esa época, tenían como elemento para almacenar la información una grabadora de cassette y podían usarse incluso con un televisor en los juegos.

            Después salieron modelos más completos, que permitían almacenar la información en discos flexibles, reemplaza­bles y finalmente aparecieron los discos duros, que están permanentemente en el computador, no pueden ser reemplazados, tienen alta capacidad y alta velocidad.

            Modernamente, hay varios tipos de computadoras en el mercado japonés, capaces de prestar buenos servicios y que si algún rapa nuiense la compra, pueden llevarla de vuelta a Chile, para continuar usándola en su trabajo en Chile.

            Como las computadoras personales en Chile, son fundamentalmente del tipo compatible con las IBM, me referiré fundamentalmente a ellas.

            La inmensa mayoría de las computadoras personales que se usan en Japón, no son compatibles con las de IBM.  Ellas son principalmente de la línea PC9800, creadas por la compañía NEC y las FM R de Fujitsu.  Han habido algunos intentos con otras, las que no han progresado mucho más.  Recientemente, están siendo populares las computadores multi medio, para programar música, juegos superpuestos a imágenes reales, lectura de información en discos compactos y similares.  Dentro de este último tipo, sobresale el Fujitsu TOWNS, relativamente barato.

            Dentro de las computadoras para trabajar más serio, compatibles con IBM, están las de Toshiba.  Estas se llaman J-3100 y se le agregan dos o tres letras para diferenciar los modelos.  Estas computadoras son multi sistema operativo.  Trabajan en japonés, con el sistema operativo MS DOS.  Además trabajan en el modo occidental, con sistemas operativos MSDOS, UNIX, etc.  Existen la mayoría de los programas adaptados para trabajar con las computadoras Toshiba en Japonés.  Al usar el sistema compatible con IBM, son 100% compatibles, por lo cual no hay problemas, todos los programas corren, lo garantizo yo personal­mente (lo que no es mucho).  El modelo más barato es el Dynabook, pequeñito, muy portátil, del cual tengo uno en casa.

            No asociados con Toshiba, hay una serie de computadoras de la línea AX, fabricada por muchas compañías, las cuales hicieron normas para que las máquinas funcionaran en japonés siendo compatibles con las IBM.  Fabricantes como Mitsubishi, Sanyo, Sharp, Sony fabrican estas máquinas.  Sólo corren programas en japonés adaptados para las máquinas AX.  Pero, al igual que con las de Toshiba, existen pequeños programas del tipo shareware, es decir, gratis, que permiten a ciertos programas hechos para un tipo de máquina, funcionar en otro.

            Finalmente, está la compañía IBM de Japón, la cual diseñó un sistema operativo, llamado MS‑DOS/V, el cual puede, en cualquier computadora original o compatible con las IBM, hacer funcionar programas en Japonés, siempre que la computadora tenga una pantalla del tipo denominado VGA, que es el de mejor resolución de la serie.  Hay una computadora IBM, la PS55 portátil, muy pequeña, poderosa, que funciona con MS‑DOS/V.  Este sistema operativo está ahora siendo soportado por todos los fabricantes japoneses, excepto NEC, por lo cual ya casi todos ellos han sacado computadoras que trabajan con MS‑DOS/V.  Como conclusión personal, supongo que la línea de computadoras AX, que nunca se vendieron bien, terminarán de existir en un futuro cercano.

            Además, incluso las computadoras que no son compatibles con IBM, si están haciendo funcionar el programa gráfico de interfaz llamado Windows en japonés, quedan perfectamente compatibles pudiendo correr, por lo que yo se, la mayoría de los programas para Windows en idiomas occidentales.

            Si alguien compra una computadora en Japón, aunque la fábrica tenga servicio técnico en Chile, no espere que se la puedan reparar allá.  Los manuales de servicio, instrucciones, etc. sólo están en japonés, y las fábricas no han pensado en soportar tales modelos en todo el mundo.  Por lo tanto, les recomiendo comprar una computadora pequeña, portátil, la cual si se hecha a perder, se pueda enviar por correo a Japón para conseguir que un amigo la mande a arreglar.  El trámite no es complicado y yo personalmente lo he hecho con otros tipos de equipos electrónicos, que si se mandan a arreglar en Santiago, vuelven canivaliza­dos y sin funcionar.  Otro posible camino es comprar una computadora de escritorio, del tipo grande, que está normalizado, en el cual funcionan bien, elementos de cualquier fabricante y si falla algo, comprar lo mismo en Santiago, cambiarlo, y funcionará casi siempre, sin ningún problema.

            Si alguien comparte mi pasión por estos aparatitos, puede llamarme por teléfono para charlar largo sobre el tema.