EL MODERNO JAPÓN

por Julio Seguel

Enero/ Febrero de 1993

 

Cuando uno vive en Chile, le muestra la prensa unas estadísticas datos y valores, con el objeto de demostrar cuan atrasado está Chile con respecto al resto del mundo.

Dentro de tales estadísticas aparecen valores muy variados, tales como el alcance de los servicios públicos la escolaridad, el nivel de pobreza.

Desde Chile, se ve al Japón como una potencia mundial, y por cierto que lo es, en la cual hay de todo, todo el mundo tiene de todo y uno se imagine también, que tales estadísticas en Japón son todas prácticamente un 100%. En el caso de algunas de ellas, es cierto, pero en otras, este país está muy lejos, incluso, de los valores de Chile. Si, es verdad, Chile, con su sentimiento de que todos somos iguales, ha hecho y ahora que se cuenta con más recursos, hace mucho más, por la persona común que lo que ha hecho esta potencia japonesa.

Veamos ejemplos que están al alcance de todos. El alcantarillado. Tan solo, durante estos últimos meses y años se ha estado trabajando para instalar colectores de aguas servidas (¿quién se las sirvió?) por el barrio en el cual yo vivo. Tan solo existen en todo Japón alrededor del 30% de las casas que tienen alcantarillado, el resto, como todos sabemos, botan las aguas servidas, luego de un pequeño tratamiento en una fosa séptica a la canaleta que corre por el borde de todos los caminos y calles. Inclusive, hay sectores en l os cuales tampoco existe tal canaleta y como el terreno es poco permeable, no queda más solución que evaporarlas, contribuyendo al mal olor que muchas tardes de verano se aprecia. Como un objetivo del país, objetivo impuesto en parte por los Estados Unidos, se desea que el año 2.000 alrededor del 70% de las casas tengan acceso al alcantarillado. Sin duda, en estos momentos, considerando a todo Chile, estamos mucho mejor que tal cifra y en las ciudades, el cubrimiento es prácticamente completo. Claro está que cuando llueve, el alcantarillado chileno se rebalsa y si no llueve, el olor no es muy diferente al de Japón, pero para una economía como la chilena, es un gran logro. Veamos ahora el agua potable. Pues si hasta mi tía de Chimbarongo, aquella de le cual les conté alguna vez, que llegaba a nuestra case con medio chancho de regalo, pidiendo disculpas por lo poco, tiene ahora agua potable. En realidad, mi tía vive de Chimbarongo para adentro, en una parte que se llama Codegua, donde hay un grupo de unas 30 casitas. Hasta esas 30 casitas tienen ahora agua potable, se acabó la noria instalada al lado del pozo negro, del que todo el mundo tomaba agua y los que la resistían gozaban de una larga vida por la vacuna naturalmente desarrollada, acostumbrando el cuerpo a las salmonelas. ¡Si hasta alcantarillado piensan ponerles! Y como es acá en Japón. Pues, ni siquiera todas las ciudades tienen agua potable. Muy cerca de Tokio metropolitano, por Chiba y por aquí y por allá, la única manera de obtener agua, es haciendo un pozo. No de esos pozos profundos que le aseguran a uno agua limpia y clara. Los pozos no tienen mas de 5 ó 7 metros, muy expuestos a cualquier tipo de contaminación sobretodo, por falta, en esos mismos lugares, de un buen sistema de alcantarillado. Pero la gente normalmente no se enferma. Supongo que será por la falta del agente que enferma. falta la salmonela típica de los paratifus y otros.

Y por último pensemos en la casa propia. En Chile, hasta mi hermana, profesora primaria con un sueldo miserable, tiene su casita propia en La Florida, comprada con tal sueldito, esfuerzo y un gran aporte del subsidio municipal en su caso. ¿Qué japonés puede pensar comprar ahora su casita?, si un apartamento en los alrededores de Tokio, al recesionado precio actual, vale más de 40 millones de yenes. Unos 10 años del salario de un trabajador promedio. La casita de la Florida de mi hermana tiene 2 dormitorios en unos 50 m2. Mas o menos igual que el departamento en Japón, con el agregado de tener un terreno pare sus plantas, perros y cachureos. Si hasta me den ganas de volver hoy día mismo a Chile.

Hasta el próximo mes, tal vez desde Santiago

Julio Seguel